Busto de Clara Miranda

Busto de Clara Miranda, esposa del poeta Claudio Rodríguez (1960)
Escayola
Tomás Crespo Rivera (Zamora, 1932)

En el verano de 1960, Claudio apareció en Zamora como lo solía hacer, pero esta vez acompañado de su esposa Clara Miranda, su novia y compañera de curso en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid. Yo acababa de terminar en la Escuela de San Fernando y ya empezaba a trabajar. En principio mi idea de regalo de boda fue hacerle una cabeza retrato a Claudio, pero enseguida, conociendo que el poeta no sería un buen modelo, decidimos hacérselo a Clara, que además me pareció que tenía facciones más escultóricas. La escultura a día de hoy sigue estando en escayola, pues fundirla en bronce en aquel tiempo costaba 3000 y 4000 pesetas, que ni el escultor ni los receptores disponíamos de ese capitalazo.

Lo cierto es que la escultura, debidamente patinada, estuvo presidiendo el despacho de Claudio, en el piso de Lagasca 12, que es donde vivieron más de 30 años. No recuerdo cuando abandonaron esa vivienda pero poco después del cambio decidieron que la escultura debía estar en mi estudio, con la pretensión de que yo gestionase, no solo la posibilidad de fundirla, sino, y principalmente, que pasase a formar parte de los fondos zamoranos de la Institución que corresponda, que es donde tiene que estar la vida y la obra del gran poeta, pretensión debidamente expuesta y a día de hoy fracasada.

Extracto del artículo «Adiós a Clara» de Tomás Crespo publicado en La Opinión-El Correo de Zamora el 18 de junio de 2022.

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